He perdido las palabras, pero las busco para poder hablar de ti. A veces encuentro recuerdos sueltos, los que uno como un puzle para recordarte. Muchas cosas me dijeron de ti, pero me aferro a mis recuerdos y me duermo en ellos para no olvidarte. Pasan los años y aquí sigo sin explicación, sin respuestas, sin un cuerpo para poder llorar y despedir. ¿Perdonar? ¿Olvidar? jamás. Nunca te regale, es más, nueve meses te esperé y aún sigo esperando poder verte.

 

¿Qué le diría su hijo (a) si tuvieran contacto?