“Adoptado”, me gritó. Todos sabían, excepto yo. Habrá una madre buscando a un hijo, habrá una madre a la que le robaron su hijo, o simplemente hubo una madre que no podía o no quería tener a su hijo. A mis 47 años me siento confundido, siento algo dentro de mí que necesita encontrar respuestas. Mi tarea de vida: encontrar verdad para poder vivir mi vida sin ataduras y saber quien soy.

 

¿Qué le diría a su madre si la encontrara?