Verónica Campos es una de los más de 100 casos de adopciones irregulares que ocurrieron en el Hospital San Borja, anteriormente llamado (a partir de 1976) Paula Jaraquemada. El 15 de junio de 1984 nació su hijo, al principio todo era felicidad, lo que rápidamente se transformó en incertidumbre por no poder verlo.

A las pocas horas de preguntar qué era lo que pasaba, finalmente una de las matronas le señala que en realidad tuvo una hija y que esta tenía múltiples deformaciones. El matrimonio no podía creer que esto les estuviera pasando a ellos, pero estuvieron de acuerdo con entregar a Giannina al laboratorio de ciencia, pero que antes querían ver el cuerpo de ella. Nunca se lo mostraron. Treinta y cuatro años después supo que el hospital nunca tuvo laboratorio de ciencia.

Verónica a principios de 2018 comenzó la búsqueda con su hija menor, con los pocos papeles que le entregaron en el recinto médico. Actualmente, a través de la Ley de Transparencia, pidieron mayores antecedentes del nacimiento de Giannina, a lo que el hospital “respondió no tenerlos y que en 2009 se trituraron la mayoría de ellos”, según explicóNo conforme a ello, posteriormente Campos pidió nuevamente antecedentes del fallecimiento por medio de un recurso de amparo. Sigue esperando respuesta.